Beneficios de utilizar overgrips de calidad en palas y raquetas
Cuando se piensa en mejorar el rendimiento en pádel o tenis, la mente suele ir directo a la pala, la raqueta o el calzado. Sin embargo, hay un accesorio pequeño, económico y muchas veces subestimado que tiene un impacto directo en cada golpe: el overgrip. Cambiarlo con regularidad y elegir uno de buena calidad puede marcar una diferencia notable en el juego.
Qué es un overgrip y por qué existe
El overgrip es una cinta fina que se enrolla sobre el grip original de la pala o raqueta. A diferencia del grip base (que suele ser más grueso y duradero), el overgrip está pensado para reemplazarse con frecuencia, ya que es la capa que está en contacto directo con la mano y la que más sufre el desgaste del sudor, la fricción y el uso.
Los beneficios principales
Mejor agarre y control. Un overgrip de calidad, con una textura adecuada, aumenta la fricción entre la mano y el mango. Esto se traduce en más control sobre cada golpe, especialmente en movimientos rápidos como voleas, bandejas o remates, donde un mínimo desliz de la empuñadura puede arruinar el tiro.
Absorción del sudor. Uno de los mayores problemas al jugar con un grip desgastado es que la pala o raqueta empieza a resbalar en la mano a medida que avanza el partido. Los overgrips de buena calidad están diseñados con materiales absorbentes que retienen la humedad y mantienen una superficie más seca durante más tiempo.
Prevención de lesiones. Un mango resbaladizo obliga a apretar la mano con más fuerza de la necesaria para compensar la falta de agarre. Esa tensión extra y sostenida es una de las causas comunes de molestias como el codo de tenista (epicondilitis) o fatiga en el antebrazo. Un buen overgrip reduce esa sobrecarga.
Amortiguación y confort. Además de mejorar el agarre, muchos overgrips añaden una capa extra de amortiguación que suaviza el impacto de la vibración en cada golpe, lo que se nota especialmente en sesiones largas de juego.
Personalización del grosor del mango. Al enrollar uno o más overgrips, es posible ajustar ligeramente el diámetro del mango a la medida de la mano de cada jugador, algo que influye directamente en la comodidad y en la técnica de sujeción.
Higiene. Al ser una pieza que se cambia con frecuencia, renovar el overgrip evita la acumulación de suciedad, bacterias y malos olores que se generan con el uso prolongado del mismo grip.
Por qué la calidad del material hace la diferencia
No todos los overgrips ofrecen el mismo rendimiento. Los de baja calidad tienden a desgastarse rápido, se rompen o se deslizan sobre el grip base, y pierden su capacidad absorbente en pocas sesiones de juego. Los de buena calidad, en cambio, suelen destacarse por:
- Materiales con microperforaciones que mejoran la transpirabilidad.
- Mayor durabilidad ante el sudor y la fricción constante.
- Textura consistente que no se vuelve pegajosa ni resbaladiza con el calor.
- Mejor adherencia al enrollarlo, sin arrugas ni espacios que generen bultos incómodos.
Cada cuánto conviene cambiarlo
No existe una regla fija, pero como referencia general, muchos jugadores frecuentes (2 o más veces por semana) cambian el overgrip cada 2 a 4 semanas, o antes si notan que empieza a resbalar, se ve gastado o pierde su color y textura original. Para quienes juegan de forma más ocasional, puede alcanzar con cambiarlo una vez al mes.
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